No os engañaré. esto no lo he ideado yo, simplemente lo he traducido de un articulo de un tal Quincy Jones, sobre 2Pac y los raperos malotes de los 90. Aqui va

"No hay nada mas tragico que una vida cortada de forma prematura- una a la que no han permitido florecer hasta su maximo potencial. La tragedia de 2Pac es que su muerte prematura representó las de demasiados jovenes negros en este pais. Dos decadas y media, 25 años de edad... asi de joven era Tupac cuando le perdimos. Quien sabe qué mas podria haber hecho? Si hubieramos perdido a Oprah Winfrey a los 25, habriamos perdido una reportera desconocida de una television local. Si hubiésemos perdido a Malcolm X a los 25, habriamos perdido a un malote apodado "Detroit Red". Y, si yo hubiera dejado este mundo a los 25 años, habriamos perdido a un trompetista de big-band y aspirante a compositor: solo un reflejo del potencial de mi vida.
Es precisamente por esa razon por la que me entristece oir a gente decir que 2Pac merecia morir. Seamos sinceros: 2Pac no era ningun angel, pero desde luego tenia un espiritu, una pasion por la vida y un talento en bruto, sin precedentes, que el mundo ya ha perdido.
Tupac y yo no nos llevamos bien al principio. Como era normal en él, habló muy mal sobre mi familia y sobre mi- dijo cosas que dolian, por las que mas tarde pediria perdon publicamente. A traves de un encuentro casual, Tupac y yo conseguimos pasar tiempo de calidad juntos, y entonces me di cuenta de que ningun hombre, aparte de su padrastro, Mutulu, habia pasado tiempo con el- tiempo de verdad. Con los años, nos convertimos casi en familia; de hecho, cuando murió, se habia comprometido a mi hija Kidada. La maravillosa madre de Tupac, Afeni Shakur, vio el amor en los ojos de su hijo, y yo sentia el amor de Tupac a traves del corazon de mi hija.

Tupac me tocó con la fuerza de su musica, la vasta amplitud de su potencial y su espiritu guerrero. Tupac era un guerrero, un hombre joven que constantemente encontraba problemas y se enfrentaba a ellos- hasta su muerte. La vida de Tupac dio cuerpo al hip hop, la musica de la juventud Americana. Criticar el hip hop es criticar a dos generaciones de nuestra juventud: una insensatez que no podemos permitir.
Me encanta el hip hop. Para mi, es un espiritu hermanado con el bebop, la musica que empezó mi carrera. El hip hop mantiene vivos a los griots (cantantes biblicos) de la vieja Africa, a los predicadores y a los muchos otros metodos usados por las culturas para comunicarse a traves del poder del tambor. Me encanta esta musica, a mis hijos les encanta, mi hijo QDIII ha dedicado su vida a su musica. Pero tambien se historia. El estilo de vida gangster tantas veces glorificado en esta musica no es "real". Es falso, ni siquiera de entretenimiento- es una mala farsa, en los mejores casos, y una tragedia estando en lo peor.
Ser "real" es haber recibido cuatro tiros con balas reales. Ser "real" es necesitar que te induzcan una paralisis para evitar que te arrancaras la gola con tus propias manos. Ser "real" es tener una vida prometedora cortada a los 25 años por alguien a quien quizás llamabas "hermano". Si eso es ser "real", es nuestro turno de redefinir lo que ser "eal" signigica a la Nacion del Hip Hop.
Que todos aprendamos de la vida y la muerte de Tupac para ayudarnos los unos a los otros, y que todos hagamos todo lo que podemos para ayudar a los jovenes- sin importarnos quienes son o qué estan viviendo- a vivir hasta alcanzar su maximo potencial. Al fin y al cabo, el amor es "real".